Vulnerable, Soy.

Pensamos que estamos en riesgo cada vez que opinamos, que sentimos. Cada vez que  una actitud deja una ventana abierta hacia nuestro interior.

Nuestras aspiraciones son nuestras, no más. Nuestros profundos deseos también. Confesarlos  y compartirnos nos etiquetan de ingenuidad y aun así los queremos con toda el alma. Nos sentimos incómodos al expresar nuestros cariño, nuestro amor a  nuestros padres, hermanos, amigos. Y aun así los amamos.

Unos instantes de sinceridad nos comprometen demasiado, nos llevan a la reflexión de nuestras vidas y de su estado actual. Nos cuesta trabajo dejarnos fluir con el universo, con la vida.

Los anhelos son para tontos, me dicen. Son tus debilidades, los ángulos de ataque de tus enemigos. Escóndelos!

Y mi paciente respuesta siempre es: el que me acecha sabrá por donde llegar. El que me desea el bien, también. No puedo usar una armadura que me esconda. Elijo confiar,  y desprotegido mostrar mi corazón cual es.

Si fuera tortuga

Si fuera tortuga, comprendería mis movimientos lentos  sobre la arena y mi timidez cuando me asusto.

Si fuera tortuga, entendería las largas jornadas a playas seguras, y el ocultar mis frutos para asegurar mi existencia.

Si fuera tortuga, no me preocuparía mi nado, ni  las líneas de mis arrugas, ni  las bolsas bajo mis ojos.

Si fuera tortuga, mi pesado cuerpo seria mi virtud y mis pequeños pasos mi firme andar.

Si fuera tortuga, mi caparazón seria mi casa, mi eterna morada.

Si fuera tortuga ,mi memoria seria las perlas que enhebran mis más gratos recuerdos